Aulas virtuales: la oportunidad perfecta para digitalizar la formación presencial

Aulas virtuales: la oportunidad perfecta para digitalizar la formación presencial

Las aulas virtuales son, desde hace tiempo, una gran alternativa a la formación presencial. Los avances tecnológicos y la digitalización han permitido que la calidad de la enseñanza online ofrezca los mejores estándares de calidad. La pandemia, por otra parte, ha demostrado la importancia de seguir avanzando en su implantación.

Sin embargo, las aulas virtuales no son un sustituto de la formación presencial. Muy al contrario, pueden convertirse en un magnífico complemento si se aprovechan todas las ventajas que la digitalización es capaz de proporcionar en el ámbito de la educación.

El concepto de aula virtual

Hay una diferencia fundamental entre las aulas virtuales y el viejo concepto de e-learnig. En las primeras, la actividad se desarrolla a distancia, pero “en vivo”. Mediante videoconferencia, profesor y alumnos se conectan y se comunican en tiempo real. El desarrollo de la clase se realiza como en la formación presencial, aunque los participantes se encuentren en localizaciones distintas.

No hay que olvidar que uno de los fundamentos de la enseñanza es la interacción, la posibilidad de plantear dudas, de abrir debates o de fomentar la participación de los alumnos. Con la formación presencial no hay ningún problema, con las aulas virtuales, gracias a la digitalización, ahora tampoco.

¿Pero qué significa esa digitalización? Todas esas presentaciones en Power Point, esos manuales didácticos o incluso esos documentos audiovisuales necesarios para la docencia se pueden compartir en las aulas virtuales si previamente se han digitalizado. Gracias a ello, es posible seguir la misma metodología que en la formación presencial, con el mismo grado de interacción y los mismos resultados.

Por qué sumarse a la enseñanza virtual

La pandemia nos ha enseñado que las aulas virtuales son el salvavidas de la educación en circunstancias adversas e imprevistas. Y no solo en la formación presencial estrictamente académica, también en áreas tan diferentes como los planes formativos en empresas o la actividad cotidiana en academias de todo tipo.

Un proceso hoy tan sencillo como la digitalización ha permitido que quienes ya se habían adaptado a los nuevos tiempos no vieran alterada gravemente su actividad y, lo que es más importante, que los alumnos no sufrieran las consecuencias. Las aulas virtuales se han convertido así en la alternativa a una formación presencial que no se podía impartir.

Pero más allá de circunstancias tan excepcionales como las provocadas por la COVID-19, las aulas virtuales y la digitalización representan una magnífica oportunidad para muchas empresas dedicadas a impartir enseñanzas de todo tipo y que hasta ahora se habían limitado a la formación presencial.

Contar con una buena base formativa es esencial para acceder a oportunidades laborales o para mejorar en el empleo. Sin embargo, en muchas ocasiones, la distancia, dificultades de comunicación o problemas de movilidad impiden a muchas personas acceder a esos recursos. Recursos a los que sí podrían llegar con facilidad a través de aulas virtuales, porque Internet ha permitido eliminar barreras físicas.

Las aulas virtuales consiguen que una persona que vive en una zona rural acceda en igualdad de condiciones a ofertas formativas que se imparten en grandes ciudades. Y facilitan también que lo hagan aquellas otras que no pueden perder tiempo en desplazamientos para recibir formación presencial.

Las aulas virtuales, representan, por tanto, una gran oportunidad para miles de personas interesadas en mejorar su cualificación. Y este hecho, a su vez, para los centros formativos implica un nicho de negocio que hoy en día no se puede desestimar.

La digitalización permite transformar la formación presencial en aulas virtuales, o incluso combinar ambas para obtener con ello los máximos beneficios a todos los niveles: educativo y empresarial. Si es tu objetivo, Sisdoc te ayuda a conseguirlo, no dejes pasar más tiempo ni más oportunidades.